Mi página personal

[ pataletas ]

30 de enero de 2007 - 09:49

Escuchando: "It's a sin" (Pet Shop Boys)

Les Jacobins

Carta al director publicada hoy en nuestro periodicuco local:

"Sr. director

El veintiocho de enero conmemora la Iglesia la festividad de Santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor. ¿Se acuerdan de cuando en España teníamos un gobierno católico? Entonces los estudiantes lo celebrábamos con un día sin clase (Santo Tomás de Aquino, aquí no tenemos que venir mañana).

Hoy tenemos un gobierno de bolcheviques y masones, enemigos de la Iglesia pero no de la fiesta, que ahora se celebra por lo civil y se llama Día del Docente."


Pues claro que sí, ¡tiene toda la razón del mundo! Es más, amigo y tolerante lector de la prensa, yo que trabajo en una las facultades de tan decadente institución, me voy a permitir hacerle unas confesiones que conseguirán que escalofríos constantes y repetidos recorran su espalda.

Y es que.. ahora a la Universidad acuden... ¡mujeres! ¡y con minifalda! ¿Habráse visto? ¿qué será lo próximo? ¿homosexuales? ¿el derecho a voto? ¿dónde vamos a ir a parar?

Hay que parar esto. Propongo que la asignatura de Religión sea obligatoria en el plan de estudios de todas las carreras. Y que empecemos el día recitando el Jesusito de mi vida.

Esto con Franco no pasaba.

PD: Hay que joderse.

[ pataletas ]

30 de enero de 2007 - 09:28

Escuchando: "Money" (Pink Floyd)



Ya terminé, por fin, mis trámites con las declaraciones de IVA del pasado año. Me han sobrado dos días, incluso. No me puedo quejar.

Para presentar la declaración del último trimestre, y poder pagar (por internet) lo que me correspondía, tuve que investigar por mi cuenta, bajarme otro certificado, acertar con el horario del banco... y aún así me seguía fallando.

Acabé probando el servicio de atención al cliente por chat, y para mi sorpresa, me funcionó. Me atendió una operadora muy amable, Paz, que repasó mi configuración (todo corrrecto), me pidió que borrase la caché del navegador, y eso pareció solucionar el problema. No sé si tuve suerte con ella, o el servicio es así siempre, pero desde luego fue muy eficaz.

Ya puestos, aproveché para preguntar si, como me temía, para presentar el resumen anual de IVA necesitaba obligatoriamente pasar por Windows. "Puede usted general el fichero desde el programa de ayuda, pero la presentación la debe hacer desde Windows". Más claro, el agua.

Ese resumen anual, el formulario 390, ha sido otro calvario. Como declaración, es una estupidez. Es la suma de lo presentado en las declaraciones trimestrales, cuyos datos ya tiene Hacienda, y son accesibles usando mi certificado digital.

Pero no: hay que bajarse un programa de ayuda. Ni siquiera he encontrado el formulario para imprimirlo y entregarlo en mano. Ese programa de ayuda tiene versión para Mac (oh, cielos), aunque con pinta de que no la haya probado nadie después de programarla. Han conseguido algo que parece imposible: hacer un programa para Mac feo, y con una instalación sucia que deja ficheros por todas partes.

Con ese programa de ayuda e inspiración divina (todos mis datos acesibles vía mi certificado, pero lo tengo que rellenar todo a mano de nuevo en un programa de mierda) se rellena el formulario 390. Una de las casillas pide el epígrafe o código de la actividad que desarrollo como autónomo. Lo miro en los papeles que me hicieron en Hacienda en su día. 399/2. Meto el código, y aparece su descripción:

RELOJES DESPERTADORES

¿Pero qué coño relojes...? En fin. Buñuelesco. El funcionario que me dio de alta debía de estar distracto ese día. Creo que el fallo está sólo en mi copia, y después de pedir consejo (¡gracias, abogada!) y de algunas investigaciones (¿por qué no consta en ninguna otra parte lo que significa N.C.O.P.?) he descifrado lo que soy, aparte de un marginado por la Administración Pública.

Total, que efectivamente, pude generar mi 390. EL resultado fue un fichero en formato XML. Con ese fichero y mi certificado digital ya pude presentar mi declaración... en Windows eso sí. Comprobado. No hay otra forma.

He gastado más tiempo y esfuerzo en realizar los trámites por Internet, que acercándome a hacer cola en Hacienda. Y no sólo eso, sino que ha quedado demostrado que o uno es usuario de Windows, o es ciudadano y contribuyente de segunda. Un rarito. ¿Por qué pensar en soluciones fáciles y accesibles a todo el mundo, si se puede proponer engendros difíciles de usar, crípticos, y que dejen fuera a una minoría de usuarios? Claro que sí.

Iba a poner una reclamación, pero la página de defensa del contribuyente sólo funciona en Internet Explorer, como se puede comprobar en la figura 1. No me puedo quejar. Muy gráfico.

En resumen: la Administración electrónica, a día de hoy, apesta. Y seguro que nos ha salido por un pico. Pero no hay duda: es una puta mierda.

Seguiremos informando.

[ capturado ]

30 de enero de 2007 - 03:56

Escuchando: "Segundo premio" (Los Planetas)



Sí, repito foto. Pero hay una buena razón.

Seguiremos participando.

[ pataletas ]

26 de enero de 2007 - 15:48

Escuchando: "Love letters" (Nick Cave)



Ayer volví a la Filmoteca, después de una temporada sin ir.

Pom. Pom. Pom. Pom. Porrompóm pom pom.

Estuve viendo Ficción, la nueva película de Cesc Gay. Vi En la ciudad, y me gustó mucho. Tenía ganas de ver su nuevo trabajo. Además, coincidió su estreno (alfombra roja y demás parafernalia) con mi última visita a la capital.

Pom. Pom. Pom. Pom. Porrompóm pom pom.

Me gustó. Una película con cuatro personajes y un par de secundarios. No hace falta más.

Pom. Pom. Pom. Pom. Porrompóm pom pom.

De hecho, la historia, salvando las distancias, y la ambientación rural -preciosos paisajes- me recordó un poco a Lost in translation. Salvando las distancias, insisto.

Pom. Pom. Pom. Pom. Porrompóm pom pom.

Javier Cámara siempre acaba interpretando unos papeles de lo más peculiares. Me gusta.

Pom. Pom. Pom. Pom. Porrompóm pom pom.

Mención especial se merece la banda sonora, muy cuidada, con algún tema, incluso, de Nick Cave.

Pom. Pom. Pom. Pom. Porrompóm pom pom.

Aunque en realidad, las canciones sólo aparecían en momentos puntuales. Había también escenas muy intensas sin música de fondo.

Pom. Pom. Pom. Pom. Porrompóm pom pom.

O casi. Me pregunto si para ensayar la música de las procesiones de Semana Santa (Bach, un popero a su lado, oiga) hace falta tanto empeño. Uno diría que no, pero bueno. Allá lo que hace cada uno con su tiempo. Ahora bien, que ensayen en el local anexo al cine, durante las proyecciones, jodiendo la película, eso ya es harina de otro costal.

No me hace falta imaginarme lo que pasaría si en lugar de la cofradía de la Merced ésta, fuese un músico de jazz ensayando. O un grupo de folk. O una ruidosa reunión de amigos. Sé exactamente quién estaría llamando a la policía.

Pero no. Como el local es una capilla, y los que le dan al puto bombo lo hacen por una buena causa, que no es otra que preparar la ambientación de los atascos con corte fúnebre y marcial que sufriremos en fechas próximas, entonces no importa. Es música celestial.

Pom. Pom. Pom. Pom. Porrompóm pom pom.

Seguiremos rutando.

[ letra impresa ]

26 de enero de 2007 - 08:42

Escuchando: "Africa" (Toto)



Hay libros que acaban teniendo historia propia.

Fue hace años, estaba de visita en casa de un amigo en Toulouse, cenando en su casa; sobre la mesa del salón había un libro que me recomendó con entusiasmo.

Tiempo después, de vuelta ya en Santander, pasé por un quiosco y vi allí ese libro. Lo compré. Y lo uní a mi habitual pila de tomos pendientes de leer. La casualidad quiso que en uno de mis siguientes viajes a Toulouse por trabajo, acabase llevando ese libro, precisamente. Estuve un fin de semana sólo por allí, y me acompañó en paseos, me encontré con amigos mientras lo leía, y terminé hablando sobre él con algún camarero de Le Sherpa.

El año pasado, aquel amigo que me recomendó el libro en Toulouse me regaló un ejemplar, con su dedicatoria, por mi cumpleaños. Así que ahora tengo dos. El que viajó conmigo se lo presto a quien tenga curiosidad. El otro, el que me regalaron, no sale de mi casa.

El libro es Ébano, una maravillosa visión, humana y alejada de tópicos, de África. Narrada por alguien que ha vivido allí, que ha trabajado como periodista y corresponsal, que se ha empapado de su Historia y de las pequeñas historias de sus gentes, ha descubierto sus grandezas y compartido sus miserias.

Su autor, ganador del Premio Príncipe de Asturias, es Ryszard Kapuscinski. Me gustaría recomendar toda su obra, pero no puedo: sólo he leído Ébano. Por el momento. Me basta, eso sí, para sentir un inmenso respeto por alguien capaz de escribir, de transmitir, con tanto acierto, ingenio y humanidad.

Ryszard Kapuscinski nos ha dejado esta semana, a los 74 años de edad.

Sirvan estas líneas como pequeño homenaje.

[ capturado ]

25 de enero de 2007 - 12:34

Escuchando: "Mon Ego" (M)



Todos los días veía las mismas caras. Al levantarme, al acostarme, al llegar a casa.

En aquel momento parecía buena idea. Pero unos cuantos años después, tener la orla de la carrera colgada encima de la cama me ha acabado cansando. Alguna vez se me había pasado por la cabeza quitarla, pero.. ¿con qué llenar su hueco?

Al final me he decidido, y he aprovechado su marco. Noventa y tres centímetros de largo por sesenta y ocho de alto. Hasta la fecha, no me había decidido a colgar ninguna de mis imágenes en casa, pero por motivos técnicos y personales me he encaprichado con las fotos que hice este fin de semana en la playa... y he acabado ampliando ésta.

¿El resultado? Digno de contemplarse en vivo. Una enorme ventana a la playa. Está mal que lo diga yo, pero ha merecido la pena.

Sin duda.

Seguiremos ampliando.

PD: Hay otra de mis fotos que se ha ampliado a un tamaño similar. Lo sé de buena tinta. Lo hice yo. Pero no he podido verla. Aún.

[ pataletas ]

24 de enero de 2007 - 19:25

Escuchando: "You not me" (Dream Theater)



Tuve una empresa, y aprendí a hacer declaraciones trimestrales de IVA. Era fácil. Ahora soy autónomo, y es más de lo mismo. Sólo que me he sacado un certificado digital, por la cosa de ahorrarme viajes. Además, que siendo teleco, hay que dar ejemplo. Ea.

La anterior declaración ya la hice con mi certificado. Claro, que fue desde el PC del trabajo, y no tuve que pagar. En este último trimestre de 2006 me toca apoquinar, y tengo de plazo hasta fin de mes para hacerlo. Y como a cabezota no me gana nadie, me he empeñado en realizar el pago y la declaración desde el Mac. Total, Hacienda somos todos, no sólo los usuarios de Microsoft, ¿no?

Bien. De momento, Hacienda 1 - Roberto 0. Me rindo. Hoy no he podido terminar ningún trámite. Mañana lo vuelvo a intentar. Aquí va un pequeño resumen de la batalla de hoy.

La página de la Agencia Tributaria parece una página seria, por fin, y no una página abandonada desde 1991, como hasta hace unos meses. Aunque, curiosamente, la antigua sigue estando accesible. Y a veces incluso hay enlaces que llevan al dominio .org, y falla. Muy divertido.

La página nueva es bonita, sin duda. Y el que la diseñó se podría haber leído algún libro de usabilidade. O haber tenido sentido común. Habría ayudado. No me considero especialmente torpe en estas cosas del Interné, y aún así no he conseguido encontrar nada a la primera. Una página tan bonita como incómoda de utilizar. Al menos parecen haber tenido en cuenta ciertos criterios de accesibilidad. Lo cual, suponiendo que habrá costado una millonada indecente, nunca está de más.

El certificado en mi Firefox parece que funciona. Puedo consultar declaraciones anteriores. Indago. encuentro el modelo 300, que es el que tengo que presentar. No hay un único formulario, sino varios dependiendo del resultado de la declaración: a compensar, a ingresar, etc. Desgraciadamente, me toca pagar, así que le doy a lo de ingresar.

Veo que en una de las casillas pone "cantidad ingresada", lo que me hace pensar que no estoy siguiendo el orden correcto. Después de muchas vueltas y ayuda de alguien que ha hecho ya estos trámites, descubro que hay que pagar antes, y después rellenar el 300. Vale.

Encuentro (no es fácil) el formulario para el pago. Hay una lista desplegable con entidades bancarias. Está la mía, genial. Meto mi número de cuenta. Compruebo todos los datos. Le doy a aceptar y firmar. Mi gozo en un pozo. Mensaje de error. Problemas con el certificado.

Investigo un poco por la página de Hacienda (sólo un poco, porque la palabra Microsoft en muchas frases relativas a los certificados me indica que no voy a sacar mucho en claro) y bastante más tirando de Google. Descubro que me tengo que descargar otro certificado, a nombre de la FNMT (los de la moneda y el timbre, vaya), e instalarlo en mi navegador. Las instrucciones para instalarlo son bien claras: en Internet Explorer bla bla bla bla bla bla, y en otros navegadores siga las instrucciones. Cojonudo. No lo consigo a la primera, pero parace que ya está todo. Certificados instalados, formularios localizados, vamos allá.

Compruebo de nuevo el formulario, todos los datos, lo miro todo dos veces. Todo correcto. Pulso el botón para aceptar y firmar. Parece que por fin intenta cargar algo, parece que lo he conseg.... ¡no!

Mensaje de error: el horario de mi banco es de 2 de la mañana a 11 de la noche. Está cerrado. Lo releo varias veces. Cerrado. Me pongo a imaginar por qué un banco cierra para realizar transacciones electrónicas. No consigo llegar a ninguna conclusión. Surrealista. Maldigo. Parece que esto del horario, me cuentan, lo avisan antes con un mensaje emergente al seleccionar el banco. No en mi caso. Será sólo para usuarios de Internet Explorer.

En resumen: mucho tiempo perdido para nada. Rellenando el formulario en papel y acercándome al banco lo habría solucionado mucho más rápido. O quizás si tuviese un ordenador como Dios manda, con su Windows y su Internet Explorer, en lugar de un Mac blanco de pijos, con su Firefox de alternativos, tendría menos problemas. O sea, tendría virus, y troyanos, y un dolor de cabeza cuando tuviese que formatear cada año, y tal. Pero al menos formaría parte de ese grupo de usuarios en el que piensa nuestra Administración Pública. Que no, no somos todos.

Para el próximo capítulo, el modelo 390: resumen anual de IVA. Que creo que hace falta pasar por un Windows, sí o sí. Intentaré evitarlo. No porque no tenga. Puedo arrancar un XP en mi Mac, y tengo además un PC en la mesa de al lado. Pero me niego a usarlos a no ser que sea estrictamente necesario. Y si lo acaba siendo, formularé la pertinente reclamación. ¿He dicho ya lo cabezota que soy?

En fin. Luego saldrá algún politicucho por la tele, y se le llenará la boca de frases grandilocuentes sobre la administración electrónica, y los servicios al ciudadano, y la sociedad de la información, y las nuevas tecnologías.

Y yo me cagaré en su puta madre. Y tan ancho que me quedaré, oiga.

Seguiremos informando.

[ capturado ]

21 de enero de 2007 - 19:08

Escuchando: "Seven Sundays" (Extreme)

Playa de Covachos (Cantabria)

Un domingo que vale por siete. Como una playa en un invierno que aún no lo es del todo.

Seguiremos informando.

PD: Covachos. Portio.

[ capturado ]

19 de enero de 2007 - 12:49

Escuchando: "I Luv the Valley OH" (Xiu Xiu)

Valles Pasiegos

Si hago caso a la información que ha aparecido en su página, el jurado de un concurso al que me presenté ya ha deliberado, así que puedo publicar unas cuantas fotos que tenía en la recámara. Son las que hice aquel fin de semana, y tienen esta pinta.

No tengo muchas esperanzas de ganar ningún premio, la zona retratada da mucho de sí, más de lo que pude hacer aquellos dias grises y lluviosos... en los que además estaba a otras cosas.

Pero eso no quita para que piense que mi participación haya sido digna, con la cabeza bien alta. Y lo mejor es que [aviso a los lectores residentes en Madrid] mis fotos puede que viajen. Según la página organizadora del concurso, la próxima semana (del 22 al 30 de enero) se celebrará una exposición en la Casa de Cantabria en Madrid con las fotografías presentadas. (¿En Madrid? Sí, supongo que tenga algo que ver con FITUR)

Si alguien se pasa, que no deje de avisarme, sobre todo si reconoce alguna de las tres fotos que presenté. Estoy seguro de que la exposición merecerá la pena... aunque no tanto como otra que quiero visitar. Necesito visitar. Creo que acabaré visitando.

Seguiremos informando.

[ sonidos y ruidos ]

18 de enero de 2007 - 11:15

Escuchando: "Mazinger Z" (Los Petersellers)



Muchos planes, mucho trabajo y poco tiempo. Pero no he desaparecido.

De hecho, esta noche estará pinchando dj MazingeRT Z, una de mis sesiones alteregocéntricas. En el Opium de Santander, a partir de las diez y media de la noche. Si a alguien no le apetece ir a ver el acústico de Nacho Vegas -también hoy-, ya tiene plan B.

Planeador abajo. Seguiremos informando.

[ deformación profesional ]

13 de enero de 2007 - 14:22

Escuchando: "Release" (Editors)



Acabo de llenar la carretilla de la compra de iTunes con 10 canciones, cortesía de una promoción de Ono.

¿Carretilla?

[ cajón de sastre ]

13 de enero de 2007 - 14:17

Escuchando: "8 days a week" (The Beatles)



Pues eso. Malpensados.

[ deformación profesional ]

9 de enero de 2007 - 06:49

Escuchando: "Temptation" (Tom Waits)



Esta tarde, a partir de las seis, hora peninsular, presentación del maestro de ceremonias de Apple, Steve Jobs, desde la feria MacWorld en San Francisco. Los rumores se han disparado estos últimos días, y todo parece indicar que hoy la compañía de la manzana va a presentar algo revolucionario. ¿Será verdad? ¿un nuevo iPod? ¿un teléfono móvil? ¿un dispositivo multimedia? ¿nada de nada?

En unas horas saldremos de dudas. Lo que es casi seguro es que se presentarán nuevas características de Leopard, la nueva versión del sistema operativo de Apple. Y si en la versión actual, de hace más de un año, MacOS X "Tigre" se merienda con patatas cualquier otro competidor o imitador a la Vista, el Leopardo -intuyo- va a dejar al personal con la boca abierta.

En cualquier caso, y por si acaso, yo ya voy ensayando: ¡quiero! ¡quiero! ¡quiero!

Seguiremos informando (y actualizaré estas líneas si realmente se presenta algo digno de mención)

Actualizado: Habemus iPhone, y parece un producto que va a dar mucho que hablar. Jobs es el mago del golpe de efecto, y ha presentado una mezcla de iPod con teléfono móvil... pero además con capacidades de correo, navegación, cámara, bluetooth, conexión inalámbrica... todo ello con MacOS X, con una interfaz espectacular -no se pierdan las animaciones en flash en la web de Apple-, táctil y con un sólo botón. Impresionante. Muchas son las dudas que quedan por resolver -se me ocurren unas cuantas- hasta que lo podamos ver por Europa (finales de 2007), pero se trata sin lugar a dudas de un producto revolcucionario. Tanto que ha eclipsado el otro juguete presentado hoy, el Apple TV.
Foto de Engadget.

[ letra impresa ]

9 de enero de 2007 - 06:30

Escuchando: "Wrapped up in books" (Belle & Sebastian)



Que tú estás aquí,
que existe la vida y la identidad,
que prosigue el poderoso drama
y que tú puedes contribuir con un verso

W. Whitman

Santander es lo suficientemente pequeño como para que la apertura de un nuevo local en la ciudad llame la atención. Y más si se trata de un rincón especial.

Santander tiene nueva librería. Empezando por su nombre, todo parece especial. Merienda en el tejado. La decoración está cuidada hasta en los más pequeños detalles, desde los versos con letras de Scrabble en el escaparate, hasta las escaleras que comunican sus dos plantas. Un sitio que invita a entrar. Algo que hice ayer, encantado (sobre todo porque salí de allí con un regalo, pequeño y genial)

No se trata de una librería al uso. La planta inferior tiene (preciosos) libros para niños, unos cuántos cómics, un trenecito, cojines en los que sentarse... por lo que tengo entendido, pretenden hacer sesiones de cuentacuentos y actividades por el estilo. Desde luego, el lugar parece perfecto para ello.

La planta superior, más pequeña, está dedicada a libros y publicaciones sobre arte: arquitectura, pintura, fotografía, diseño, interiorismo...

Súmese un buen disco de jazz para ambientar, un trato muy amable, y se obtiene un rincón con mucho encanto.

Más detalles: las preciosas bolsas, y envoltorios, en los que añaden, cuando compras, un sello con unos versos. Ya digo: todo cuidado al detalle.

Desde luego, bien merece una visita. Ojalá una iniciativa así salga adelante, se trata de algo bastante especializado, y en nuestra ciudad el sector está cubierto por un par de librerías de toda la vida con varias tiendas cada una, y el omnipresente Corte Inglés. Pero en ninguno de estos sitios se respira tanto a libro como en este tejado tan especial.

Seguiremos informando.

[ cajón de sastre ]

9 de enero de 2007 - 05:47

Escuchando: "The Gift" (Annie Lennox)



Se acabó la Navidad. La verdad es que ya tenía ganas de terminar con los excesos, las compras compulsivas, las aglomeraciones de gente... bien, no es que las rebajas ayuden mucho al cambio, pero algo es algo. Al menos ya no hay villancicos.

Yo he terminado la temporada navideña con un intercambio de regalos digno de Reyes. Reunión de 11 amigos, casi medio centenar de paquetes envueltos sobre la mesa (la mayoría de ellos comprados en tiendas chinas), un dado y a jugar. Fue, sin ninguna duda, frenético y muy, muy, muy divertido. Hubo gente que acabó sin nada, otros que se llevaron bolsas de trastos inimaginables. Se repartieron incluso los 3 orinales idénticos con forma de hipopótamo que aparecieron por allí. Y al finalizar, ronda de fotomatón con nuestros regalos.

Habrá que repetirlo.

Gracias, byfed, por la foto.

Seguiremos informando.

[ sonidos y ruidos ]

6 de enero de 2007 - 10:05

Escuchando: "You drew" (Ken Stringfellow)



Tengo una lista de conciertos a los que he asistido, y que han sido especiales, emotivos... instantes que dejan la sensibilidad a flor de piel. Anoche he tenido la suerte de añadir uno más a la colección.

Antecedentes: el gobierno regional organiza por estas fechas una feria dedicada a la Juventud. Aunque la feria en sí no se celebra en Santander, la capital también es sede de algunas de sus actividades. Por ejemplo, una serie de conciertos, gratuitos, y que por calidad y estilo bien podrían formar un mini-festival. Un auténtico lujo. Este año han pasado por allí Cooper, Santi Campos y Los amigos Imaginarios, Christina Rosenvinge, Flaming Stars (que tocaron borrachos, bastante lamentables), Sterlin, La Habitación Roja, Les Trés Bien Ensemble.... Lo malo es que los conciertos se celebran en un salón de actos con buena acústica, pero muy frío: regios e incómodos bancos de madera para el público hacen que a las bandas les cueste conectar con un auditorio que disfruta del concierto sentado, y en ocasiones amodorrado.

Ayer por la noche fue el último concierto, protagonizado por Ken Stringfellow. No, yo tampoco le conocía mucho. Es líder de The Posies, una gran banda, altamente recomendable. También ha tocado junto a R.E.M., ni más ni menos (metiendo guitarras y teclados). Y tiene además unos pocos discos en solitario; yo había escuchado el último y me había parecido muy bueno. Con esa presentación, el concierto prometía.

La cosa empezó mal. Antes del concierto estaba programada una exposición de fotos de conciertos, obra de Hugo Valbuena. Sonaba bien, pero acabó siendo una tortura. Las fotos eran proyectadas sobre una pantalla en el escenario. Hasta ahí, todo correcto. Lo malo es que fueron cerca de un millar de imágenes que parecían volcados de tarjetas de memoria sin ningún tipo de selección. Súmese que el 95% de las fotografías estaban tiradas, horror, con fogonazo de flash (cargándose todo el encanto que podían tener), y el resultado iba arrancando bostezos y silbidos a medida que transcurrían los minutos. Que fueron muchos.

Por fin, apagaron el proyector y poco después apareció Ken sobre el escenario. El planteamiento era sencillo: él solo, con guitarra y piano. Pero tardó pocos segundos en demostrar que aquel no iba a ser un concierto cualquiera.

Antes de comenzar la primera canción, decidió que el público estaba demasiado lejos, y bajó el micrófono a pie de escenario. A mis pies, para ser exactos, donde estaba yo preparado con la cámara.

Antes de comenzar la segunda canción, decidió que era mejor cantar sin micrófono, y llenó la sala con su voz y su guitarra, sin más, a pulmón. Ya había comenzado a emocionarnos.

Antes de comenzar la tercera canción, decidió que seguía muy lejos del público, y cantó desde el pasillo en medio de la sala, para desesperación de técnicos de iluminación y cámaras de televisión. Yo para entonces ya me lo estaba pasando en grande siguiéndole con la cámara de fotos.

En fin. Qué decir. Acabamos casi todos los asistentes sentados (o tirados) en el escenario a su alrededor, mientras de forma sencilla, entrañable y simpática iba desgranado los fantásticos temas de su repertorio. Y el hecho de tener a un músico así, volcándose en cada canción, a unos pocos metros de distancia, en una sala en la que casi conteníamos la respiración para no romper la magia del momento, es algo que no se olvida.

Desde luego, un magnífico regalo de reyes. Un concierto que pasará a la historia musical de Santander, con mayúsculas. Ya lo siento por los que se lo perdieron, porque algo así no se repite. O se disfruta, o te lo cuentan y te mueres de envidia.

Yo tuve suerte: lo disfruté.

Seguiremos informando.

[ cajón de sastre ]

5 de enero de 2007 - 14:18

Escuchando: "My Father My King" (Mogwai)



Noche de Reyes. Les voy a contar un secreto. En un día como hoy, es fácil saber cuándo no tengo ganas de hablar mucho con alguien. Si cuando me dicen "que te traigan muchas cosas los Reyes" respondo con un "igualmente", por muy efusivo que sea, malo. En cambio, si me pongo a explicar que yo soy de Papá Noel, es que hay confianza y/o ganas de charlar.

Sí, a mí los regalos me los trae cada año el gordo de rojo Coca-Cola, por motivos familiares y logísticos que incluyen parientes que vivían en Suiza y cenas de Nochebuena concurridas. Hay que reconocer que, aparte de la componente republicana de pasar de los Reyes, lo de despreocuparse de los regalos y las compras al principio de la Navidad es una bendición. Hoy todo el mundo anda con prisas vaciando estanterías, o trabajando hasta horas intempestivas. De locura.

Sin embargo, sí, he de reconocerlo: la fiesta de los Reyes Magos mola más que la del barrigón, la iluión que rodea esta noche, las grandes y entrañables mentiras, las cabalgatas... son costumbres que le dan mil vueltas a cualquier otra que intentemos importar. Además que otro año de papanoeles colgando en balcones, y me acabo pasando a la noche monárquica. Ya lo hice alguna vez. El mío era Baltasar.

Este año no creo que me traigan nada. Aún así, hoy he comprado regalos, y espero recibir alguno el próximo domingo en una reunión con amigos. Amigos visibles, además. Hemos cambiado la invisibilidad por una modalidad de repartición de presentes que incluye dos fases a base de tirar dados, con pugnas e intercambios varios. Promete ser divertido. Sobree todo teniendo en cuenta que dado lo limitado del presupuesto (3 regalos que en total no superen la decena de euros) intuyo que todos hemos acabado visitando el mismo tipo de establecimiento.

Las tiendas de chinos, herederas del todo a 100, cuando crecen y se convierten en grandes superficies pasan a ser un territorio en el que uno se puede encontrar cualquier cosa, de cualquier color, y a precios irrisorios. Objetos inimaginables y copias de otros imaginables llenan estantes y estantes , salpicados de cuando en cuando por alguna oda a lo hortera. Me encanta.

Lo confieso. He comprado cuatro regalos. De hecho, uno de ellos aún no sé muy bien lo qué es. El domingo me entero.

Sean buenos, y que les traigan muchos regalos los Reyes.

Seguiremos informando.

PD: Ah, se me olvidaba... el Roscón de Reyes. Calidad de vida, tal cual. Son desayunos por los que merece la pena esperar todo el año. O meriendas, que hoy ya he dado cuenta de un rosco. Curioso, me ha tocado el haba y el regalo. Si cumplo las normas, será un rey que se paga su sustento, ¿se imaginan?

[ pataletas ]

4 de enero de 2007 - 10:40

Escuchando: "666" (Los Petersellers)



Tuvo violencia, mucha. ¿Escenas escatológicas? Sí, también. ¿Sacerdotes? Sí, uno y no salía muy bien parado. ¿Sexo? Sí, hetero y homosexual, entre otros. 666 fue un espectáculo agresivo, provocador y explícito, financiado por nuestro gobierno regional, representado en las dependencias de nuestra Universidad, e interpretado por la compañía propietaria del teatro Alfil de Madrid, donde Leo Bassi representa su Revelación.

Entonces... ¿dónde estaban los reaccionarios trasnochados? ¿Por qué esta vez las únicas aglomeraciones en la puerta fueron para entrar a disfrutar del espectáculo? ¿Es que a la parte más ultracatólica de nuestra ciudad no les habían pegado el chivatazo esta vez? ¿O sencillamente es que se trata de una parodia sobre un tema serio (la pena de muerte, en este caso), y que a través del humor llevado al absurdo pretende llamar a la reflexión?

Afortunadamente, no ha habido polémica, sólo la oportunidad de ver, gratis, un gran espectáculo, con un dominio de la expresión corporal, del escenario y del resto de la sala absolutamente encomiable. Digno de ver. Penes gigantes aparte.

Seguiremos informando.


[ capturado ]

2 de enero de 2007 - 12:08

Escuchando: "Magnum Opus" (Kansas)



No hay excusa que valga. Corran al quiosco más cercano. Salvat acaba de lanzar una colección de libros dedicados a los fotógrafos de la agencia Magnum Photos. Palabras mayores.

La colección, en sí, tiene muy buena pinta, pero estas cosas siempre hay que tomárselas con calma: 60 libros a 10 euros cada uno, hacen un total de cien mil de las antiguas pesetas. A mí, al menos no me compensa, me puedo comprar un buen libro sobre Magnum en una librería y bucear durante horas en la web de la agencia, gastándome quince veces menos dinero.

Ahora bien, el primer número, etiquetado con esas tres palabras que tanto me gustan (oferta, de, y lanzamiento, respectivamente) es de compra obligatoria para quien quiera llevarse a casa un trozo de historia. Por sólo tres euros, lámina y libro de Robert Capa, uno de los fotógrafos más míticos de la historia. Si no el que más.

Suya es la fotografía del republicano muerto por un disparo, una de las imágenes más famosas de nuestra Guerra Civil. Suyas son también las fotografías del desembarco de Normandía, cuyos negativos fueron estropeados durante el revalado y sólo se salvaron 11 imágenes borrosas e históricas.

El libro está bien, echo en falta un texto más extenso sobre la biografía del autor, pero por 3 euros no se puede pedir más. No haré la colección, pero sí compraré algún número más. El segundo, por ejemplo, caerá seguro: Henri Cartier-Bresson es uno de mis fotógrafos más admirados, y la lámina de la colección, una de mis fotografías favoritas. El número 5 me servirá también para resarcirme por no haber podido visitar la exposición sobre Steve McCurry en Barcelona.

Y para investigar un poco más sobre el resto de autores, nada mejor que dedicar el tiempo libre a perderse aquí. Merece la pena.

Seguiremos informando.

Creative Commons

Diseño, fotografías y programación por Roberto Ortiz, 2008
Esta página web tiene licencia Creative Commons