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[ ojo espejo ]

2 de julio de 2009 - 22:23

Lonicera nítida

Hacía tiempo que quería volver a experimentar con los tubos de extensión que compré para hacer fotografía macro. Hoy, aprovechando que tenía unas fotos en el horno, aproveché la espera para jugar un poco...

El sujeto elegido fue el pequeño seto que tenemos en el balcón, una lonicera nítida... conocida por aquí como seto bola. Y el resultado es curioso, sobre todo teniendo en cuenta el tamaño real de sus hojas:

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[ capturado ]

25 de junio de 2009 - 10:51

Escuchando: "Crash" (Primitives)





Ya me parecía a mí que ese ruido de cristales era un poco raro, por mucho que se oiga sonido de obras en la fachada del edificio. Algún Manolo o Benito ha venido de desayunar hoy con las manos manchadas de mantequilla...

Seguiremos informando.

[ capturado ]

17 de junio de 2009 - 17:07

Escuchando: "Balanza de papel" (Salamandra)



Después de unas semanas, por fin tengo listas las fotografías del concierto en el que Salamandra presentaron su nuevo disco, Reflejo. Que sirvan como recuerdo de una gran noche...

Seguiremos informando.

PD: Sobre Animoto, la web que he utilizado para crear el pase de diapositivas que encabeza este texto, ya hablaré con más calma en otra ocasión...

[ cajón de sastre ]

15 de junio de 2009 - 23:14

Escuchando: "Cumpleaños Feliz" (Parchís)



Pues sí: hoy he añadido un año más al historial y me he plantado en los 33, ahí es nada. Aunque ayer ya hubo celebración, hoy he seguido con ella... Después de trabajar un poco (no deja de ser lunes, oiga), cualquier excusa me ha valido para distraerme. Por ejemplo: una banda de gaiteros asturianos debajo de casa, inaugurando estatua y festejos... la Alameda de Oviedo, una de mis zonas preferidas de Santander, cumple 175 años y durante unos días habrá todo tipo de actos para conmemorarlo. No es que sea mi barrio, es que siempre lo ha sido, por lo que los recuerdos que tengo asociados a esta Alameda son incontables. Por eso, esta mañana me he mezclado con la multitud (¡mundo viejuno!), entre lluvia, señoras con bolsas en la cabeza, y riñas de paraguas (que no veo, que no me quiero mojar, etc..) y he sacado algunas fotos de recuerdo.



Por la tarde, celebración familiar, hemos preparado merienda en casa y he compartido protagonismo con el pequeño de mis sobrinos. Me han regalado un poco de todo: para poner, para leer, para ver, para jugar... y también para viajar: añado un festival más a los planes veraniegos, esta vez a la sombra de un castillo y coreando las canciones de Love of Lesbian, por ejemplo. Regalazo.

En fin, es hora de ir apagando el ordenador, y de descansar para coger con energía el resto de la semana. Este año viene cargado de días y no se van a disfrutar solos...

Seguiremos informando.

PD: Gracias a todos los que me habéis felicitado... en persona, por teléfono, por mensaje corto, por correo, y también usando ese chivato llamado Facebook :)

[ universo privado ]

8 de junio de 2009 - 17:59

Escuchando: "Un día en el mundo" (Vetusta Morla)

Dado

Mírame, soy feliz, tu juego me ha dejado así...


[ deformación profesional ]

6 de junio de 2009 - 16:07

Escuchando: "Melodía del Tetris" ((Tetris))

¡Feliz aniversario, Tetris!

Hoy se cumplen 25 años del lanzamiento del juego Tetris, todo un clásico, y uno de mis favoritos e imprescindibles, de siempre. Contra todo pronóstico (meteorológico) no me pasaré la tarde echando alguna partidilla al Tetris en nuestra consola casera, sino vagueando en la playa: hay que aprovechar estos regalos del tiempo.

Queda aplazada la partida para esta noche. Felicidades, Tetris, y a seguir gozando de tan buena salud...

Seguiremos jugando.

PD: De regalo, unas cuantas curiosidades sobre el juego, cortesía de Microsiervos.

[ ojo espejo ]

4 de junio de 2009 - 12:47

Escultura de José Hierro

Desde hace unos meses, Santander cuenta con una escultura dedicada al poeta José Hierro. Obra de la artista santanderina Gema Soldevilla, está formada por una serie de láminas de acero troqueladas, que al ser observadas frontalmente forman un retrato del escritor.

La imagen que se obtiene se vislumbra más que observarse. Se puede adivinar su rostro, pero de una forma un tanto extraña... un día, visitando la galería de David Goitia, uno de mis contactos en flickr, descubrí el porqué: lo que nos ofrece la escultura es un ingenioso negativo del retrato. Hace unos días pasé por delante con la cámara en la mano, e hice alguna fotografía para jugar con ella en casa. Aquí dejo el proceso que he seguido para desvelar el retrato en positivo.

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[ cajón de sastre ]

2 de junio de 2009 - 11:51

Escuchando: "Las casas de verano e invierno" (Templeton)



Este fin de semana, un poco más largo por ser festivo ayer lunes en Santander, lo he pasado fuera. El destino fue lo de menos en el plan, ya que el objetivo era desde el principio quedar con una amiga de Madrid, así como huir de un Santander con aires de desembarco normando, plagado de policía, militares, aviones, y con más reyes de los que suelo tolerar. Fotogénico quizás, pero demasiado bullicioso y derrochador para los tiempos que corren, y para mi gusto.

El albergue perdido en medio de la nada, en un pueblecito de Guadalajara, demostró tener unos accesos terribles, pero un entorno privilegiado, a orillas del pantano de Entrepeñas. Grandiosas, las vistas. Pasear y perderse por algunos pueblos de la provincia fue igualmente agradable, sobre todo cuando lo hacíamos por la sombra. Terminamos el periplo por Guadalajara en casa de unos amigos, en una visita que supo a poco. ¡Gracias por la hospitalidad!

Con todo, creo que lo mejor de la escapada ha sido la parada que hicimos en el viaje de vuelta. Descubrimos el pueblo de Sepúlveda, en Segovia, un rincón muy bonito, con un parque natural (las hoces del río Duratón) que merece la pena visitar. Por falta de tiempo sólo pudimos pegarnos una caminata de unos 4 kilómetros a orillas del río, pero fue suficiente para decidirnos a volver algún día con más calma... y para abrir el apetito: el lechazo asado al horno de leña con el que repusimos fuerzas es sin duda, otra razón de peso para acercarse por allí.

De vuelta en Santander, oxigenados, mineralizados y vitaminizados, sigue el buen tiempo. Habrá que aprovecharlo mientras dure. Bienvenido, junio. Seguiremos informando.


[ cajón de sastre ]

25 de mayo de 2009 - 18:18

Escuchando: "The history of everything" (Barenaked Ladies)

Feliz Día del Orgullo Friki

...y algunos también por fuera: feliz Día del Orgullo Friki. Un buen momento para acordarme de que tengo aún por seleccionar y editar unas cuantas fotos de la visita a la exposición de Star Wars en Madrid. Sirva una de ellas para adornar estas líneas.

Recomendación friki del día: supongo que muchos ya la conocerán, pero por si acaso, no dejen de echar un vistazo a la serie The Big Bang Theory. Unos físicos superdotados compartiendo piso, con la típica vecina rubia americana intentando poner algo de cordura en sus vidas. Sí, The IT Crowd es muy divertida, pero en esta serie Leonard y Sheldon son realmente más frikis que yo.

Ahí queda eso. Disfruten del día, seguiremos informando.

PD: De regalo, el tema principal de la serie, por Barenaked Ladies. ¡Bang!

[ pataletas ]

25 de mayo de 2009 - 14:00

Escuchando: "Bicycle race" (Queen)

Bicicletas

Desde hace unos meses las bicicletas están invadiendo Santander, gracias a una iniciativa municipal para promover un transporte más ecológico en una ciudad muy pequeña con problemas de tráfico y aparcamiento mucho más grandes. Una propuesta digna de elogio y muy interesante en principio, que se ha llevado a la práctica de una forma que me parece un tanto discutible, para variar.

Pongámonos en antecedentes. Hace un par de veranos el ayuntamiento puso a disposición de los ciudadanos algunas bicicletas, en algunos puntos muy turísticos de la ciudad. Fue una iniciativa tímida pero que tuvo un desbordante éxito. Las bicicletas se podían coger durante una hora, de manera gratuita. Sólo había que solicitarla en una caseta ubicada junto a ellas.

Todo hay que decirlo, llevo desde entonces buscado un buen momento para coger una, porque si es cierto eso de que montar en bicicleta no se olvida, entoncés sé hacerlo. Hace años que no me subo en una. Claro, que con los cambios que han introducido en el sistema de préstamo de bicicletas, no será gracias al ayuntamiento si lo hago. No me convence, gracias.

Y es que viendo el éxito del invento, las mentes pensantes de nuestro consistorio han decidido ir un paso más allá, y han implementado un sistema de préstamo (de momento, es gratis; a partir de octubre ya no lo será) más automatizado y ambicioso, a imagen del que ya existe en otras ciudades.

Ahora, uno puede coger una bicicleta en una de las paradas existentes en la ciudad (el objetivo es llegar a 200 unidades distribuidas en 15 estaciones), usarla durante un tiempo máximo de 24 horas y dejarla aparcada en otra parada. De este modo se pueden realizar todos los desplazamientos que sean necesarios, de manera cómoda y sencilla. O así nos lo intentan vender, cual moto.

Dicho así, suena bastante bien. Pero el tema comienza a hacer aguas a poco que uno investigue. En primer lugar, está de más promocionar un transporte tan ecológico como la bicicleta en una ciudad en la que los carriles-bici son brillantes. Brillan, pero por su ausencia. Los que existen son testimoniales, y válidos únicamente para dar un corto paseo por algunas zonas turísticas alejadas del centro. Los que se están proyectando siguen la misma idea. Pero si uno realmente piensa utilizar una bicicleta para moverse por la ciudad, tendrá que jugarse el tipo en medio de una circulación generalmente infernal. Primero llenamos la ciudad de bicis, luego ya pensaremos por dónde circularán: ese parece el plan maestro de nuestro ayuntamiento. Esto es: mucho transporte verde, pero de cara a la galería, por aparentar. No es necesario que sea práctico, ni una verdadera alternativa.

Empezamos mal, pero la cosa va a peor. La concesión del sistema de préstamo de bicis se la ha llevado una empresa francesa, que ya ha implantado esto mismo en otras ciudades españolas (Sevilla, por ejemplo). No sé si alguien se habrá leído la página web del servicio, porque incluso han dejado alguna frase en francés. En fin.

Navegando por esa página, nos podemos enterar de los detalles. Existen tres tipos de abonos: diarios, semanales y anuales. Con cualquiera de ellos podemos hacer uso de tantas bicicletas como queramos, cada una de ellas durante 24 horas seguidas como máximo, y con el límite que indica el abono correspondiente: un día, una semana, un año. De momento, el servicio es gratis, y a partir de octubre se hará de pago. Por los precios que se manejan en otras ciudades, algo asequible... en caso de resultar realmente práctico.

Para el abono diario y el semanal el mecanismo es idéntico: uno se acerca a la parada de bicicletas, indica el abono deseado, pasa una tarjeta de crédito o débito, y ya puede retirar una bicicleta. Cuando termine el desplazamiento (o antes de que pasen 24 horas) ha de entregarla en esa u otra parada (donde haya sitio; en caso de no haberlo, en cada parada se puede consultar el estado de las otras, y tendremos 15 minutos extra para acercarnos a ellas), y vuelta a empezar. Para el abono anual, hay que solicitar una tarjeta especial (mediante carta a un apartado postal, bienvenidos al siglo XIX), que envían al domicilio, y con la que se puede utilizar el servicio durante un año, igual que en los casos anteriores.

Bicicletas

Leyendo los detalles del servicio pronto encontramos la palabra clave de todo esto: fianza. Sí, aunque todo esto de momento resulte gratis, hay un detalle que hay que tener en cuenta. Cada vez que se obtenga un abono, cualquiera que sea, se nos va a cobrar una fianza de 150 €, cantidad que será retenida durante la duración del abono. Esto es: nos quitan de la cuenta 150 € durante un día, una semana, o un año, dependiendo del caso. Trasncurrido ese tiempo, nos devuelven ese importe... aunque ya señalan que los bancos pueden tardar hasta 15 días en hacerlo efectivo (nunca entenderé ese tipo de cosas, en los tiempos que corren).

En la práctica: uno coge una bici para dar un paseo, y se queda sin 150 € durante, al menos, dos semanas. Si es un abono anual, nos despedimos de ese dinero durante todo un año (por lo que parece, en ese caso renuevan la fianza cada 15 días, con lo cual el dinero aparecerá y desaparecerá de nuestra cuenta cual Guadiana...)

Por supuesto, en caso de que la bicicleta desaparezca, nos quedamos sin fianza (es lo justo), pero también si la bici sufre desperfectos (así, en general) o si la entregamos pasado el plazo establecido (un minuto o media hora tarde, da igual).

Entiendo que de alguna forma la empresa se tiene que cubrir las espaldas ante los desperfectos que pueda hacer la gente, pero cobrarse una fianza de ese pelo, porque sí y sin otra opción, incluso cuando se ha solicitado un abono anual y hemos tenido que enviar todos nuestros datos, me parece excesivo... Sólo podrá usar las bicis municipales quien tenga tarjeta de crédito y 150 € en el banco que no necesite urgentemente. Ah, pues muy bien. Un cálculo rápido: se pretende llegar a tener un parque de 200 bicicletas. Si cada una de ellas se alquila al menos una vez al día (en media, ya que habrá muchas que se utilicen varias veces, y otras ninguna), la empresa adjudicataria dispondrá en su cuenta bancaria de unas 200 fianzas diarias. Eso son 30000 €. A poco que mueva el dinero, los intereses de eso son un pellizco interesante, ¿no?

Me resulta también llamativo el método de prestar la bicicleta durante todo un día. Es decir, hasta pasadas 24 horas no hay ninguna obligación de devolverla a una parada. Un sistema que hace que el préstamo se enfoque más a una excursión dominguera en bici que a un medio de transporte puntual para moverse por la ciudad. Supongo que esto cambie si cuando comience a ser de pago, se cobra por horas, como hace la misma empresa en Sevilla... Mientras, me imagino que este verano será habitual ver un montón de estas bicicletas por la playa (cuando lo ideal sería dejarlas aparcadas siempre en sus paradas, para favorecer su movilidad)

No sé, no me acaba de convencer, algo lógico cuando hay de por medio tarjetas de crédito y cobros de fianza con condiciones un tanto difusas. En cualquier caso, lo realmente atractivo de todo esto sería tener el pase anual para poder usar una bicicleta siempre que apetezca; ahora, que si eso significa que durante un año me voy a quedar sin 150 €, igual es cuestión de valorar si merece la pena usar este servicio... o comprarse una bicicleta, que por ese precio ya las hay, incluso plegables.

En fin. Santander es una ciudad muy moderna, y ya tenemos incluso bicis oficiales para hacernos los ecológicos. Repito, sin carriles útiles para circular con ellas, de cara a la galería y aparentando, claro. Como es habitual por aquí.

Seguiremos informando.


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